viernes, 01 de agosto de 2008 16:00
Jesús Rivases
Calabazas para Zapatero y Rajoy
El presidente Zapatero y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, han suspendido el curso. Por lo menos eso es lo que asegura el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) que afirman los españoles en una de sus muy famosas encuestas. Además, ni el socialista ni el popular inspiran mucha confianza, sino todo lo contrario. Más del 63% de los encuestados no se fían del inquilino de la Moncloa, pero todavía más, el 77 no lo hace del jefe del PP. José Luis Rodríguez Zapatero se empeñó en negarlo durante meses. Los ciudadanos, sin embargo, parece que lo tienen muy claro. Nada menos que el 92,8% de los consultados creen que la sitaución económica es regular (34,2%), mala (37%) o muy mala (21,6%). Quizá es que el mandatario español, complaciente con el gorila venezolano Chávez, ha sido el penúltimo en enterarse en España. Ganó las elecciones, pero tal vez entonces pensó que ya estaba hecho todo el trabajo. La crisis está y estaba en la calle desde hace meses. Sólo hacía falta querer verla. El gran morbo de las encuesta del CIS es que ofrecen unos datos -siempre discutibles- sobre la intención de voto. Pues bien, en esta ocasión, PSOE y PP están practicamente empatados, con un 39,4% de inténción de voto para el PSOE y un 39,3% para el PP. Los socialistas bajan 4,2 puntos y los populares suben 1,7. Estos datos, unidos a que también existe coincidencia generalizada en que tanto la labor del Gobierno como la de la oposición es mala o muy mala, suponen un suspenso contundente para los dos principales partidos politicos del país. A pesar de todo, los datos permitirán sacar pecho a las huestes de Mariano Rajoy, porque en teoría PP y PSOE están empatados, aunque la valoración del líder popular continúa muy por debajo de la del presidente del Gobierno. Los socialistas, por su parte, tendrán que reconocer el bajonazo, pero se escudarán en la mala percepción popular de Rajoy y en que la gestión del Gobierno, por muy mal valorada que esté, está mejor considerada que la labor de la oposición. Además, la contundencia de la crisis no se traduce en un descalabro del PSOE y en un despegue del PP. En intención directa de voto, los socialistas todavía aventajan a los populares en seis puntos. Lo del empate es el resultado de la famosa "cocina" del CIS, es decir, una estimación que, por cierto, ha fallado en bastantes ocasiones. En resumen, a las puertas de las vacaciones, calabazas para Zapatero y Rajoy, digan lo que digan. Unas calabazas que, sin embargo, también son un soplo de aire fresco para el líder de la oposición, mientras que al presidente del Gobierno le permiten salvar la cara. Socialistas y populares deberían estudiar durante agosto para recuperar en septiembre, con la gran cita de los Presupuestos, pero no está claro que lo hagan. Lo más probable es que socialistas y populares se miren con complacencia al ombligo y vuelvan a las andadas en septiembre.