Saturday, July 05, 2008 6:35 PM
Jesús Rivases
El penúltimo golpe de Zapatero
El presidente Zapatero no para. Es un político en estado puro. La suerte que ha tenido hasta ahora también la ha buscado. Rajoy se había recuperado tras el Congreso de Valencia, que quien de verdad ganó fue Arenas. Rajoy incluso consiguió salir en una encuesta mejor valorado que Zapatero. El PP, sin embargo, enseguida volvió a las andadas. El Congreso del PP catalán se le fue de las manos antes de empezar. Tenía que parecer fortuita la retirada de los candidatos Fernández y Sirera, pero la dirección de Génova dejó las pruebas de su intervención por todas partes. Rajoy, además, amagó, pero poco más frente a Zapatero en el Congreso a cuenta de la crisis económica que el presidente se niega a aceptar. A partir de ahí, el Congreso del PSOE le ha servido a Zapatero para recuperar la iniciativa. El va a lo suyo, aunque lo suyo a veces no coincida con la realidad. Hasta ha conseguido que coincida con el sentir mayoritario y eso en política es decisivo. La última maniobra consiste en nombrar secretaria de organización del PSOE a una mujer, y muy joven, 31 años. La elegida es Leire Pajín, que fue uno de sus apoyos antes y después de que llegara al liderazgo socialista, en junio de 2000. Entonces Pajín solo 23 años, muy niña como diría Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ex presidente extremeño, que ha lanzado sus advertencias sobre los riesgos de un exceso de juventud en la dirección del partido y del Gobierno. Zapatero vuelve a apostar fuerte y recupera la iniciativa. Si el PP tiene una secretaria general como María Dolores de Cospedal, los socialistas tendrán secretaria de organización. José Blanco, el auténtico hombre fuerte del partido, el artífice de que Zapatero sea el líder socialista con más poder en el partido de la historia, asciende a vicesecretario general. Blanco, a veces, es objeto de muchas críticas, internas y externas. Sin Pepe Blanco, es probable que Zapatero no estuviera hoy en la Moncloa. Ha sido es secretario de organizacíón más longevo del partido y mantiene el control del aparato. Nada ni nadie se mueve sin que Blanco lo sepa y lo permita. Le falta ser ministro para poder ser ex ministro. Leire Pajín, por ahora, es el penúltimo golpe de efecto de Zapatero. El presidente, sin embargo, insiste en orillar la situación económica. Puede pasarle factura, porque los golpes de efecto en sitauciones de crisis graves pueden dejar de ser últiles. Zapatero acaba de liquidar el socialismo español de finales del siglo XX y principios del XXI, para inaugurar, con pompa y circunstancia, el del verdadero siglo XXI, a lomos del vértigo de la juventud.