ElCongreso del Partido Popular que comienza el viernes, al final, será un paseo triunfal para Mariano Rajoy.En contra de muchos pronósticos, ha resistido frente al batallón de críticos y nadie ha conseguido presentar una candidatura alternativa. Rajoy será reelegido presidente del PP por una mayoría abrumadora. Habrá algunos votos en blanco, pero tampoco demasiados. Nadie quiere ser señalado como el causante de una división del partido. Tampoco nadie quiere que se interprete que su fuerza en el PP se reduce, por ejemplo, a un 10 o un 15% de los compromisarios. Por lo tanto, casi todos votarán a Rajoy. Bastantes, sin embargo, no están de acuerdo con su liderazgo y esperan un mejor momento para moverle la silla. Para elegir a otro líder más capaz -según los críticos- de ganar las próximas elecciones. La cita seríe en el Congreso que, obligatoriamente, tiene que celebrar el partido en 2011, en teoría un año antes de las elecciones. El problema para los críticos es que tres años en política son una eternidad. En tres años puede ocurrir cualquier cosa, incluso que Rajoy afiance su liderazgo, pierda o gane el PP las citas electorales intermedias que hay por el camino, es decir, los comicios gallegos, vascos y europeos. Ahora, el suspense se concentra en conocer los últimos detalles del equipo del que se va rodear Mariano Rajoy. Sobre todo, la gran incógnita hasta ahora es el nombre del Secretario General, aunque los candidatos son conocidos por todos. Las apuestas se concentran en dos nombres, Pío Garcia Escudero y Javier Arenas. Han sonado otros nombres como Esteban González Pons -que sí tendrá un puesto importante-, Maria Dolores de Cospedal, Ana Mato e incluso Manuel Lamela, pero nunca tuvieron muchas posibilidades. La posibilidad de una sorpresa de última hora nunca se puede descartar con Rajoy, pero no parece probable. El Congreso del PP en Valencia, después de todo, no ofrecerá grandes emociones. Incluso Aznar ha sido relegado a intervenir el sábado, en contra de la costumbre de que el presidente de honor lo hiciera en el acto de clausura. Y es que Rajoy ha reconocido, por fin, un cierto distanciamiento con el ex-presidente y el hombre que lo convirtió en líder del PP. Algunos creen que en la politica es imprescindible matar al padre. En ese caso, es lo que hace ahora Rajoy. Todo listo para el Congreso del PP y, ante la falta de emociones y la cercanía de las playas valencianas, muchas de las compromisarias han decidido meter el bañador en la maleta y, entre ponencia y ponencia, preparar relajantes sesiones a la orilla del mar. Es lógico, entre las discusiones de la ponencia de estatutos y una tarde de playa, no hay duda. Todo lo importante ya está decidido y el verano ha empezado.