El jefe de los servicios secretos estrenó su nueva condición en la embajada americana, que ayer celebró la fiesta conmemorativa del 4 de julio. Empezando por el encargado de negocios de la embajada, Arnold Chacón, todo el mundo se quiso hacer una fotografía con él.

Abrumado por los parabienes, Félix Sanz Roldán explicó a varios periodistas que no se esperaba el ofrecimiento de dirigir el CNI cuando él ya se encontraba "en la prórroga", tras haber alcanzado lo máximo como militar y estar trabajando en Moncloa los últimos meses antes de llegar a la jubilación. Ahora, si no se le tuercen las cosas, estará al frente de los servicios secretos hasta casi los 70 años.