El Gobierno acaba de aprobar las nuevas Reales Ordenanzas, el código deontológico por el que se regirán los derechos y deberes de los militares a partir de ahora. Es un paso muy importante pues la actual legislación data del 28 de diciembre de 1978, justamente un día antes de la entrada en vigor de nuestra Constitución.

Han sido cuatro años de "intensos trabajos", en opinión de la ministra de Defensa, Carme Chacón, en el que han participado desde el generalato hasta los escalafones más bajos de tropa y marinería. Este nuevo código, cuyo corpus consta de 129 artículos, introduce toda la legislación relativa al derecho internacional humanitario y distingue, entre otros avances, la distinción entre combatientes y no combatientes en zonas de conflicto.

La pena es que una normativa tan importante para las Fuerzas Armadas haya sido aprobada por un real decreto 'exprés' (por tanto, sin que vaya al Parlamento) y sin el visto bueno del resto de partidos políticos. En aras del carácter apartidista de los tres Ejércitos, hubiera sido muy recomendable que PSOE y PP hubieran ido de la mano en esta cuestión. Mal camino toma el Gobierno cuando al inicio de la legislatura abogó por lograr el consenso en cuestiones de Estado. Y las Reales Ordenanzas, modificadas hoy por primera vez desde finales de 1987, son una cuestión de Estado por las implicaciones que tienen en la vida militar.