Thursday, June 12, 2008 5:06 PM
Antonio Rodríguez
De la Vega, la meteoróloga
Una
vez que hemos superado el 40 de mayo y nos empezamos a quitar el sayo,
he recordado una conversación que tuvimos varios periodistas con ella a
finales de abril al término del Consejo de Ministros en el que se
aprobó el controvertido mini-trasvase de agua del Ebro a Barcelona.
Era
época de contumaz sequía para los catalanes y el Ejecutivo se empeñó en
hablar de 'conducción' para salvar la cara ante la Generalitat y no
encrespar a los aragoneses.
La vicepresidenta
se defendía como podía de las preguntas rebuscadas que le hacíamos
hasta que en un momento, levantó la mano, paró un segundo y dijo con
una media sonrisa: "Además, ¡va a llover!". Varios colegas, entre ellos
yo, soltamos una carcajada ante la ocurrencia de De la Vega, que
claramente quería zanjar el asunto, perdernos de vista un rato e irse a
comer.
Todos queríamos que cayera la ansiada lluvia, pero ninguno
imaginamos que nos esperaba el mes de mayo más humedo de las últimas
décadas.
Pasado este
tiempo, ahora deberíamos suplicarla que deshaga el embrujo porque en 40
días se han recuperado los embalses, algunos han tenido que soltar agua
y el famoso mini-trasvase se ha evaporado como un azucarillo.